Soy Francisco Davicino. Nací en 1985 en Santo Tomé, Provincia de Santa Fé. A los siete años, me mudé a la ciudad de Córdoba. Allí me críe y crecí como un cordobés autóctono.

En mi infancia, además de hacer travesuras, pasaba el tiempo pintando las hojas de los libros para colorear, lo hacía sin salirme de los bordes.

Al terminar la escuela secundaria, me inscribí en la Facultad de Arquitectura. Estudié por dos años en la Universidad Nacional de Córdoba. Rememorando esos tiempos, recordé que en el cursado de la materia trocal de la carrera, nos encargaron comprar materiales para hacer nuestra primera maqueta. Fui a la librería y con la plata para la maqueta me compré El espejo mágico de M.C. Escher. Fue con ese libro que se despertó en mí la vocación por las Artes Visuales y la división de las superficies.

En los albores de mis 19 años, me fui a trabajar de modelo a Chile. Si bien ganaba buen dinero, ese mundo superfluo me aburrió al poco tiempo, y decidí volver a Córdoba. Fue en Chile donde consumí muchísima marihuana y entré en un foco depresivo del que no pude salir por varios años. Intentando retomar los estudios agudicé mi consumo de marihuana y abandoné por completo la carrera. Fue en ese entonces cuando me mudé a Montevideo.
Ahí trabajaba como recepcionista de un Hostel de Argentinos. Luego fuí a Instalarme a un pueblo de 600 habitantes llamado Punta Del Diablo donde puse un bar Cultural con amigos.
Una vez terminada la temporada de verano me instalé en Buenos Aires y volví a estudiar. Esta vez Paisajismo y Diseño de Interiores. En ese recorrido fue clave Historia del Arte donde conocí a Vasili Kandinski. Así me convertí en amante del arte abstracto.

Por diferentes razones, en 2015 me instalé en la ciudad de Rosario. Aquí es donde comencé a explorar las artes visuales de manera autodidacta. Navegando por las redes sociales descubrí el muralismo contemporáneo de la mano de artistas como Felipe Pantone, Okuda San Miguel y Demsky, entre otros. El resultado de esta búsqueda fue sentir la necesidad de comenzar a expresarme con murales. Llegando en el año 2019 a realizar catorce en diferentes sitios de la ciudad.

En tan solo unos meses de practicar el muralismo gané una convocatoria de una importante cadena de pinturerías. De esta forma realicé mis obras más furtivas hasta el momento: cinco murales de gran formato y  alto impacto visual, en el centro comercial más importante de la ciudad.