Soy Astrid Ratner. Nací en 1976 en Rosario, mi lugar en el mundo.

Crecí en barrio Alberdi, donde todavía vivo, rodeada de jardines verdes y muchos animales, a unas cuadras del río Paraná. Este paisaje cotidiano y los días en el campo familiar fueron una gran influencia en la formación del bagaje de imágenes y recuerdos que atesoro y forman parte de mi vida junto a mis primeras aproximaciones al arte.

Mi formación artística comenzó en mi infancia abordada desde diferentes disciplinas en academias particulares y se sostuvo durante toda mi adolescencia.

Comencé a estudiar tres carreras universitarias simultáneamente: Medicina, Arquitectura y Bellas Artes… Al tercer día ya me había decidido por la que me hacía feliz y quería en mi vida: Arte.  Realicé mi carrera de Artista Plástica en la Universidad Nacional de Rosario, seleccionando la especialidad Escultura en la Licenciatura y luego me gradué como Profesora Nacional en Bellas Artes.

Hasta el 2000 participé buscando y explorando en diversos universos del arte: Performance y diseño de indumentaria, grabado, escultura, objetos y escenografía participando en muestras y bienales (Centro Cultural Bernardino Rivadavia, Centro de Expresiones Contemporáneas, Sala Saulo Benavente, Sala Parque España) auspiciados por la UNR o por la Secretaría de Educación y Cultura de la Ciudad de Rosario.

Luego incursioné en otros estudios y actividades complementarias como fotografía y joyería contemporánea de autor, campos en los cuales también participé de muestras grupales entre el 2000 y 2010.

Durante un tiempo estuve dedicada a canalizar mi amor por el arte mediante la docencia, pero la convocatoria en el 2014 – 2015 para diseñar y realizar una escultura para una plaza, espacio público céntrico de la ciudad de Rosario, más la experiencia de dedicarme casi exclusivamente a eso por un período de tiempo considerable, me llevó a replantear mi rumbo y a pensar en producir arte como la actividad fundamental en mi vida.

Es así como vuelvo a mi viejo y apasionante amor: La pintura, que es reencontrarme con mi esencia y con el primer motor de mi encuentro con el arte.

La iconicidad del arte oriental y el arte popular ruso, la perfección lineal de Alfhonse Mucha, los detalles ornamentales de Gustave Klimt, el color de Richard Burlet, el simbolismo de El Bosco, las curvas y el movimiento en la composición de Vincent Van Gogh me inspiran… Las texturas y capturas fotográficas que me brinda cada experiencia de viaje, junto a  las imágenes de las células que observaba de pequeña en el microscopio o en los gráficos de los libros de mi casa; nutren mis obras de imágenes orgánicas, biológicas… Muestran aspectos de la naturaleza explorada que resignifican los espacios vividos en nuevos escenarios donde la figuración es evidente y convive lo experimental con lo racional en busca de un equilibrio y armonía, lo simbólico se expresa y los detalles son protagonistas junto al color.

En 2018 retomo las muestras de pintura participando en la Muestra Colectiva y Simultánea Argentina-Perú-España-Ecuador “Mi Mejor Obra”.

Actualmente participo en galerías de arte tanto nacionales como extranjeras y estoy preparando una muestra individual que tendrá a Méjico como primer destino. En ésta desarrollo una serie en la cual la naturaleza y la forma arbórea sigue siendo la temática principal.